Cuando inicia el año es común tener propósitos, que normalmente se desvanecen conforme van pasando los días.

Es fácil posponer las cosas y encontrar pretextos para no cumplir con el propósito cuando no es lo suficientemente emocionante como para cumplirlo.

¿Sabes que dejar las cosas para después o darle mas importancia a los pretextos para no hacer las cosas en realidad son síntomas de estrés, miedo, inseguridad, desconfianza y otras cosas que nos dicen que eso que queremos tal vez no lo merezcamos?

Si no lo has tenido antes - porque todos los años haces el mismo propósito y todos los años te las ingenias para no cumplirlo -  ¿cómo por qué este año si?

En realidad, la pregunta no es si nosotros merecemos o no lo que sea que queramos - sin importar cómo le digas; propósito, objetivo, meta, sueño, visión, o lo que sea - la pregunta que deberíamos hacernos es si ese propósito - o cómo tú le digas - nos merece a nosotros.

¿Cómo dices?

Sip, leíste bien.

La pregunta es si eso que decimos que queremos, merece nuestro tiempo, energía, esfuerzo, atención, pensamientos, organización, seguimiento, disciplina y todo lo que sea que queramos hacer para lograrlo.

Porque cualquier cosa que quieras va a requerir que le dediques parte de tu vida.

Entonces:

¿Eso que quieres, merece que le dediques parte de tu vida?... o... no.

Por otro lado, cuando realmente queremos algo, y esto es algo que estoy segura de que lo sabes, no le dedicas "algo" de tiempo, "algo" de ganas, "algo" de trabajo. 

Cuando realmente queremos algo le dedicamos todo lo necesario para tenerlo.

Y hacemos lo que haya que hacer para tenerlo.

Me llama la atención que algunas personas crean que con solo "desear" lo que quieren, creen que va a suceder. 
Esto es pensamiento mágico en toda su expresión.
A cualquier deseo debe seguir una acción.
Los deseos sin acción constante, permanente, ordenada, organizada, sin impulso... se quedan en.... propósitos de año nuevo.
Un deseo inconstante, se convierte en eso: sólo un deseo.

Pero un deseo constante, presente, definido y con acción, puede convertirse en realidad, mas rápido de lo que te imaginas, porque saber lo que queremos y actuar en consecuencia, es una manera de activar conscientemente leyes universales que ahí están... aunque no las conozcas.... igual que la gravedad: si tu sueltas algo, se va a caer, sepas o no cómo funciona; funciona.

Lo mismo sucede con lo que queremos. 
Cuando sabemos lo que queremos, lo tenemos claro, en presente, específico y actuamos para tenerlo, no hay vuelta de hoja: Lo tienes.

Un año no se hace de un jalón, aunque sea principio de año, no funciona así.

Los años se van construyendo de días, de horas, de minutos y de... deseos y propósitos, sueños, de lo que quieres.

La manera de encender tu poder para tener eso que quieres es:

1. Define qué quieres. 
2. Actúa en consecuencia
3. Cuando brinquen todas las razones por las que no deberías de tener eso que quieres, redirige tu atención a lo que quieres y así.... eventualmente matarás de hambre a las razones que dicen que no, prestándoles menos atención.
4. Demenuza lo que hay que hacer para eso que quieres, en pedacitos. ¿Qué puedes hacer hoy, desde donde estás, con lo que tienes, que puede acercarte un poco más a eso que quieres?
5. Haz esto una y otra vez, que se convierta en una manera de hacer las cosas. 
Si tu prendes y apagas la hornilla para que se caliente algo en la estufa... no se va a calentar o se va a tardar mucho tiempo. Pero si dejas la flama encendida, eventualmente se calentará. Lo mismo sucede con lo que queremos. Si somos constantes, lo vamos a tener mas rápido que si no.

Esto que te estoy diciendo aquí tal vez lo sepas.... la pregunta es si lo haces.

Por si no lo sabes, esto puede ayudarte.
Y por si no lo haces, te invito a que lo hagas.

Que tengas un feliz, claro y dirigido año 2021 donde uses tu poder para tener lo que quieres.







Agenda una cita conmigo.
Contactame