Todas tenemos algo que queremos lograr, no importa en qué area de nuestra vida: social, económico, laboral, familiar, financiero, espiritual, físico.

Algunas tomamos cursos, aprendemos diferentes tipos de terapias, leemos libros, tenemos amigas que están igual que nosotras, buscando respuestas. 

Algunas conscientes y otras no tanto, pero en lo mismo.

A lo largo de esta búsqueda dónde siempre llegamos al lugar de donde empezamos: nosotras mismas, hay herramientas complicadas, muy complicadas y otras sencillas.

Si trabajas, atiendes tu casa, tu familia, amigos y además estás en un proceso personal, probablemente lo que menos quieres es complicarte mas.

A mi me gusta lo que es fácil y práctico.

Por eso, no importa cuál sea el proceso personal en el que esté, prefiero, mas que cualquier otra cosa, los aceites esenciales.

Las plantas tienen energía, es decir, puede medirse en megahertz, cuanto miden.

Lo mismo sucede con nuestro cerebro, dependiendo de la emoción, es lo que va a medir en ese momento.

Lo interesante es que podemos cambiar nuestro estado de ánimo, prácticamente de manera automática cuando entramos en contacto con mezclas que corresponden al estado de ánimo que queremos.

Y esto es lo mas emocionante cuando estamos en procesos personales.

Porque cambiar la idea, es fácil... cambiar la emoción, no tanto, de todo lo que conozco, lo que a mi me ayuda a cambiar mis emociones, sin tanto lío, son los aceites esenciales.

Y esto, para mí, es super importante, porque... el universo responde a lo que sentimos, no a lo que pensamos.

Imagínate poder alinear tus emociones y pensamientos en segundos.